jueves, 4 de julio de 2019

Cólicos en los bebes


El cólico es un problema para muchos infantes menores de tres meses de edad. Se define mejor como llanto excesivo en un bebé saludable. Pero, ¿qué es llanto excesivo? Si bien no existe una cantidad exacta, un bebé que llora por más de tres horas al día, en la mayoría de los días de la semana, puede padecer de cólico.

Casi todos los bebés lloran durante algún momento cada día. Esto es normal. En los primeros cuatro meses de vida, un bebé llorará más que nunca, pero un bebé con cólico no necesariamente llora con más frecuencia que otro bebé, sino que simplemente llora por más tiempo y, a menudo, no puede ser consolado.

Esto, claro está, es causa de mucho estrés para cualquier padre o madre. Pero, ¿quién puede soportar el llanto constante de su propio bebé hora tras hora?

¿Cuál es la causa de los cólicos?


Desgraciadamente, la causa del cólico aún no se conoce. La teoría que sostiene que el cólico es parte de un proceso de desarrollo para que los bebés aprendan la transición entre la vigilia y el sueño no está comprobada.

Las otras causas que comúnmente se le atribuyen al cólico incluyen intolerancia a la lecha, gases, y dolor abdominal.

Además, el cólico no presenta ningún patrón. Tanto niños como niñas lo padecen con la misma frecuencia. Los bebés amamantados lo padecen con la misma frecuencia que los alimentados con fórmulas, mientras que el estrato socioeconómico no juega ningún papel en este fenómeno.
Un bebé con cólico sufre de ataques de llanto fuerte, en los cuales su cara se pone roja. Su estómago puede estar duro y sus piernas contraídas. Puede arquearse hacia atrás, cerrar los puños, y flexionar sus brazos.

Estos ataques se presentan comúnmente y de manera recurrente durante las tardes y noches. ¡Qué estresante! A una hora del día, en que se tienen que atender muchas de las necesidades de la familia, el bebé está gritando sin control.

La mayoría de los padres de bebés con cólico buscan atención médica. Por su parte, el pediatra documentará un historial cuidadoso del patrón del llanto, realizará un examen físico exhaustivo, y revisará la estatura y peso del bebé para verificar su crecimiento adecuado.

El patrón del llanto debe presentar las características típicas del cólico, el examen físico debe ser normal, y el crecimiento debe ser el adecuado. Muchos pediatras recetarán una variedad de medicamentos inofensivos, si bien no necesariamente útiles, que incluyen antiespasmódicos, sedantes, gotas de dimeticona, cambio de fórmula y suplementos basado en fibra. La mayoría de estos remedios tienen poco o ningún efecto.

Cómo hacer que dejen de llorar los bebés


Otras medidas que pueden lograr que el bebé deje de llorar temporalmente incluyen sacando al bebé a pasear en coche, o encendiendo la secadora o la aspiradora. Los estímulos vibratorios a menudo parecen tener un efecto consolador. Columpiar, mecer y movimientos de ida y venida en la carriola funcionan bajo un principio similar.

Los ataques de llanto pueden ser más fácilmente detenidos si se toman medidas inmediatas para calmar al bebé.

Los padres tienen que aprender a lidiar con el cólico, ya que no existe una cura. Para no quedar totalmente exhaustos y alterados, los padres deben tratar de programar un tiempo libre, dejando al bebé, aunque sea por un periodo corto de tiempo, pues les permite a los padres regresar descansados y reanimados.

Para aquellos padres, cuyos bebés sufren de cólicos durante la noche, es vital contar con algún mecanismo que garantice un sueño reparador para cada uno de los padres.

Resulta útil dividir la noche en turnos, con un padre cuidando al bebé mientras el otro duerme. Afortunadamente, el cólico es una condición autolimitante. De hecho, la mayoría de los cólicos desaparecen a la edad de tres o cuatro meses.